Print this page

Un Dador Alegre

(0 votes)

Puesto que somos seguidores de JESUCRISTO, la forma en que manejamos nuestro dinero debería reflejar nuestra fe. A esto se refieren las indicaciones que hace Pablo en 2da de Corintios. Al darnos el comentario más amplio de toda la Biblia sobre la mayordomía económica. Pablo nos ofrece varios conceptos útiles.

En primer lugar, es la gracia de DIOS la que nos mueve a la generosidad (8:1-2); Los cristianos de Macedonia estaban en la pobreza. No obstante, cuando oyeron hablar de las necesidades económicas de sus hermanos cristianos de Jerusalén, suplicaron que se les diera la oportunidad de ofrendar, y lo hicieron más allá de lo que ellos se podían permitir, ¿Eran distintos a nosotros estos macedonios? En nada, Ellos estaban tan preocupados por el pago de sus deudas y la alimentación de sus hijos, como lo estamos nosotros hoy, Sin embargo, ofrendaron movidos por su gratitud a DIOS, de quien habían recibido el perdón y la salvación.

En segundo lugar, antes de darle nuestro dinero al Señor, nos debemos entregar nosotros mismos (8:5), Una vez que los macedonios se había entregado a DIOS, dar su dinero fue cosa fácil. De hecho, lo consideraron un privilegio. No lo olvide nunca: DIOS lo quiere a usted, antes de querer lo suyo. En realidad, cuando lo tenga a usted, también tendrá todo cuanto usted posee.

En tercer lugar, cuando damos, estamos siguiendo el ejemplo de Jesús (8:9) Él decidió dejar a un lado su gloria divina, revestirse de carne y sangre, y vivir en la tierra en una pobreza relativa.

Entonces, con una generosidad incomprensible, entregó su vida por nosotros. Todo esto lo hizo para que nosotros, que éramos espiritualmente pobres, nos pudiéramos volver ricos más allá de cuanto nos habríamos podido imaginar. Cuando usted da de sus recursos para ayudar a los demás, está reflejando el amor sacrificado y la generosidad de Jesús hacia usted. Pablo elogió a los macedonios por hacerlo.

En cuarto lugar, DIOS nos capacita para dar con generosidad (9:6-11). El principio es sencillo; “Lo que siembras, eso cosechas”. Lamentablemente, hay quienes tuercen  este pasaje y creen que Pablo está prometiendo que si le damos dinero al Señor, El nos devolverá más dinero a nosotros, como si DIOS fuera una especie de consejero celestial experto en inversiones. Aunque es posible que DIOS le prometa a usted prosperidad económica en la vida, la Biblia no promete que lo hará, ni dice que tenga el deber de hacerlo. Lo que dice Pablo aquí es que, si damos con generosidad. Dios hará que su gracia abunde en nosotros (v.8) dios puede y quiere proporcionarnos lo necesario, de manera que podamos dar con generosidad para su obra (9:8,11).

Por último, la cantidad que usted dé no importa; lo que cuenta es su actitud (9;7). Aunque el tamaño de su ofrenda debe estar de acuerdo con los recursos que tiene, el Señor no mide su aprobación sobre la ofrenda de usted por la cantidad que esté dando. Lo que mira es su deseo de dar de lo que tiene. Él aplaude una actitud de generosidad sacrificada, y no el acto de dar grandes ofrendas en sí.  En última instancia, la mayordomía económica es cuestión de sumisión a DIOS y obediencia a su voluntad. Aprenda a vivir de tal forma, que el registro de su talonario de cheques refleje una vida consagrada a DIOS.

Read 3069 times

socialshare

share on facebook share on linkedin share on pinterest share on youtube share on twitter share on tumblr share on soceity6
Administrator

Root/Administrator

Latest from Administrator

Related items